A veces el ir mejor vestido, más limpio, comer mejor y tener más tiempo libre para emplearlo, por ejemplo, en la caza, no implica que se esté más cerca del cielo, si es que existe, ni que se sea más inocente, un santo inocente. La inocencia puede estar en la otra acera, la de los pobres, retrasados mentales, criados, sucios, que llegan, incluso, hasta orinarse en las manos para que no se les agrieten.
A veces el ir mejor vestido, más limpio, comer mejor y tener más tiempo libre para emplearlo, por ejemplo, en la caza, no implica que se esté más cerca del cielo, si es que existe, ni que se sea más inocente, un santo inocente. La inocencia puede estar en la otra acera, la de los pobres, retrasados mentales, criados, sucios, que llegan, incluso, hasta orinarse en las manos para que no se les agrieten.